¡Apúntate a zumba!

Porque con la zumba te liberas del estrés, te pegas unos bailes y, yo personalmente, he ganado en humildad. Todo viene por mi pequeño problema de coordinación, que probablemente tenga su origen en la más tierna infancia, pero que desde luego es una carencia que ha quedado patente en mi clase de zumba. Pensaba yo que era…

Actitud

En LinkedIn alguien compartió este vídeo de Víctor Küppers: para verlo pinchad aquí. Me gustó mucho la fórmula que menciona: ¿Cuánto vales tu como persona? la respuesta: (C+H) x A Donde C es Conocimiento, H es Habilidades y A es Actitud. En la fórmula, lo que multiplica es la Actitud. Y mi hijo pequeño, a…

Buena señal

La semana pasada, y aún sigue dando coletazos, hemos tenido la visita de un virus que ha afectado seriamente a dos de mis hijos, a mi sobrina y a mis padres (contagiados por la cepa conservada en el cuerpo de mi hijo menor). No sé vosotros, pero se me cae el mundo cuando el pediatra…

Los tiempos cambian…

Los tiempos cambian, aunque se mantenga la esencia, no es lo mismo los ochenta que el año 2000. El fin de semana pasado nos fuimos de visita a Segovia. Mi hija mayor estaba estudiando la historia y la influencia que han tenido las antiguas culturas en el la Edad Contemporánea y nos fuimos a ver el Acueducto que fue…

Corriente y moliente

Me gusta el programa Equipo de Investigación, pero me desquicia un poco el tono de Gloria Serra. Utiliza un tono siempre misterioso de “he-desvelado-un-secreto-flipante”, aunque sea algo corriente y moliente. La misma emoción pone al descubrir la identidad de un capo de la mafia rusa buscado por la Interpol y afincado en España, que ante el impactante testimonio de la tendera del barrio…

Missing in combat

Sí, lo sé, estoy “missing”. La culpa es de El éxito. Y no, no creáis que he tenido una explosión exitosa y he dejado este blog para dedicarme a la vida del lujo y la perdición, me refiero al libro de Luis Álvarez:  El éxito. Mi marido puso este libro en mis manos y empecé…

Normas básicas

Para poder convivir se tienen que dar unos mínimos. Y mi hija mayor me dijo la otra noche: “mamá, estoy harta, tengo que poner una norma que se debe cumplir ¡ya!” Pienso que, en mi casa, las normas las ponemos los jefes supremos (o sea, mi marido y yo). Pero me picó de tal manera…